viernes, 22 de abril de 2011

EL PRÍNCIPE Y EL MENDIGO - LIBRO Nº 15

Día Ciento y Uno. Es increíble como pasa el tiempo y es increíble a el mismo tiempo el hecho de encontrarme ya finalizando el quinceavo libro de los setenta que he propuesto "devorar" este año. Hoy le toca a un clásico de la Literatura Universal. Un libro que leí a medias tintas en secundaria y que gracias a el inicio de mi reto aproveché para volverlo a las filas de mis planes lectorales

"El Príncipe y el Mendigo" es un libro que creo su historia todos o bueno, la mayoría de ustedes conocen. Mark Twain, su estadounidense autor nos trae con esta novela la historia de dos jóvenes de estatus sociales totalmente diferentes que por cosas de la vida, se unen en una desquiciada y atrevida travesía.




Al ser la historia ya conocida, no es mi intención entrar en muchos detalles; sino que emitiré mi valorización personal y le brindaré mi puntuación correspondiente a esta novela, como acostumbro hacerlo. Iré de frente a el grano.

¿Qué se puede decir de "El Príncipe y el Mendigo"? Les voy a ser sincera, no hay mucho análisis en su trama. Esta obra escrita por el célebre Mark Twain  en su madurez y apogeo como escritor, cuando aproximadamente tenía cuarenta y dos años es a pesar de su fama y reconocimiento una simple historia sin mucho ornamento o fastuosidad. La intención de su creador no fue consagrar una de sus novelas como un brillante y memorable ejemplar de la Literatura Universal; sino, que simplemente, fue entregar una simple historia que entreteniera a el público en general.

Y creo que lo logró; pero simplemente hizo eso. "El Príncipe y el Mendigo" es una historia de esas que me gusta llamar planas; sin profundidad ni cóncavas interioridades. Pareciera que Twain no se dedicó a profundizar en sus personajes ni a adjudicarles un guión propio de la corte real o de el coloquial pueblo de la época inglesa dónde la historia esta ambientada.


Mark Twain, escritor de "El Príncipe y el Mendigo"

Muy por el contrario; Mark Twain solo se ha encargado de escribir una historia simple y ya. Una historia suave, de sencilla comprensión para el lector; pues no posee metáforas, ni un lenguaje retórico, ni complejos personajes. Esta es la historia de un príncipe y un mendigo que intercambian posiciones y estilos de vida. Eso y nada más.

Y eso para mí es suficiente; pues es precisamente esta sencillez, este minimalismo; las principales razones del éxito de esta obra; que cabe resaltar ha logrado sobrevivir a el transcurrir del paso del tiempo y, a consecuencia de ello, sigue siendo uno de los clásicos preferidos de los lectores a nivel mundial.

Prueba de ello; son las imnumerables adaptaciones cinematográficas y teatrales que esta novela tiene en la actualidad. Es una de esas historias; que sin ser leídas, son conocidas por personas de todas las edades, gracias a la tradición y a su atractivo tópico. Eduardo Tudor y Tom Canty son protagonistas de una historia que simplemente atrae, y eso no voy a negarlo.


La película, adaptación de la novela

A mí me basta; pero como buena crítica literaria que soy; me veo en la obligación de ser estricta y veraz en mis puntuaciones, para recomendarles solamente libros sobresalientes y que les deje una huella en sus vidas.

Sin embargo;  para el lamento de Mark Twain, yo busco algo más complejo, más sorprendente y profundo. Mis cinco estrellas no las van a ganar tan fácilmente ...

¡Nos vemos con el 16º libro finalizado!

PUNTUACIÓN FINAL:



3 comentarios:

Lady Jane dijo...

Oh.. a mí me encanta este libro, es uno de esos libros que marcaron mi infancia y mi forma de pensar sobre el mundo.
Un beso.

Daniel Ardila dijo...

a mi también es fabuloso

Anónimo dijo...

Corrige entreteniera por entretuviera, gracias